Monthly Archives: noviembre 2015

Claves para elegir el colchón adecuado

¿Cuánto tiempo hace que compraste el colchón sobre el que duermes? Si la respuesta a esta pregunta es superior a cinco años, quizá es hora de ir pensando en cambiarlo. Aunque puede parecer demasiado pronto, los expertos recomiendan sustituir el colchón cada lustro y, en todo caso, nunca ha de prolongarse su uso más allá de una década.

Una vez dicho esto y decididos a entrar en materia, hay que tener algo en cuenta: elegir un buen colchón es clave, no solo para descansar de forma adecuada; dormir sobre un tipo u otro puede evitar problemas de salud, como los dolores de espalda o cervicales. ¿En qué debemos de fijarnos? ¿Cómo saber por qué material decantarnos? La firmeza, el confort o la flexibilidad son factores a tener en cuenta, así como el material del que esté fabricado el colchón o el soporte sobre el que vaya ser colocado.

¿Viscoelástica, muelles, látex…?

Sponge for mattress

El material de un colchón modifica totalmente sus cualidades. La viscoelástica es, probablemente, una de las mejores opciones. Se trata de un material que se adapta a nuestro cuerpo, pero que no provoca una sensación de hundimiento. Generalmente, la viscoelástica va acompañada de otro material, como distintas capas de látex o de espumas de alta densidad. Además, también son habituales los colchones que combinan muelles con viscoelástica.

El grado de confort en los colchones de viscoelástica es alto, debido sobre todo a que nos hallamos ante unos materiales suaves y que, además, no ejercen presión en ningún punto, lo que hace que el cuerpo descanse completamente por igual.

¿Son mejores los colchones duros?

Durante un tiempo existió la creencia de que eran mejor los colchones duros, pero la realidad es que depende de la persona, de su peso, de sus gustos y de otros factores más. Los colchones más blandos, por ejemplo, son aconsejados para personas de poco peso, que tengan problemas musculares de forma habitual o que se mueven muy poco por la noche. Además, para las mujeres embarazadas también  son recomendables los colchones menos firmes. Los colchones más duros tienen una mayor durabilidad y están especialmente indicados para personas con un exceso de peso, los adolescentes o aquellas personas que realicen mucho ejercicio. Como consejo general, a mayor peso, podemos decir que mayor firmeza del colchón.

¿Y sobre el tamaño?

Para mejorar la experiencia del sueño, un colchón tiene que ser lo suficientemente grande. Los tamaños recomendados son de un mínimo de 90 centímetros para su uso individual y de 135 centímetros en el caso de dormir en pareja. Mucho más importante aún es elegir bien en largo del colchón: este ha de ser al menos 10 centímetros más largo que la persona más alta de entre las que vayan a dormir en él. Y una cosa más a tener en cuenta: nunca escojas una base de menor tamaño que tu colchón: si esto ocurre, habrá partes del colchón que no apoyarán lo que puede acabar deformándolo.

Y cuando vayas a comprar…

Top view of little girl sleeping in Foetus pose

Sabiendo todo esto quizá es el momento de acercarte a tu tienda para cambiar de colchón. En este caso, te damos unos últimos consejos:

– Tómate tu tiempo: Prueba los distintos colchones que te ofrezcan, tumbándote e incluso cambiando de postura. Permanece al menos diez minutos en cada uno de ellos. Ve con ropa cómoda.

– No pienses que el mejor colchón es siempre el más caro. Lo que tienes que buscar es uno que se adapte a ti.

– Si dormís en pareja y os cuesta encontrar un colchón que se adapte a ambos pregunta en tu tienda: existen distintas soluciones para estos casos.

– No te olvides de la almohada. Cámbiala al menos con la misma frecuencia del colchón y analiza cuál se adapta mejor a ti.

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Del zen al shabby chic: El ABC de los estilos de decoración. Introducción histórica del estilo

Habitación de la reina María Antonieta al abandonar Versalles en 1789, de clara influencia barroca.

El estilo lo es todo; es una expresión en la vestimenta, en la escritura, en la pintura, etc. Es un conjunto de características que juntas son definitorias. Digamos que cada elemento del que se compone el estilo es una letra, y que juntas forman la palabra que lo define.

Es por tanto, en decoración, un pilar importantísimo; es la esencia, la personalidad reflejada en la estancia, el origen, los intereses, las inquietudes, los recuerdos. Todo esto bajo ciertas pautas de composición, colores, formas, muebles de épocas o lugares cercanos y remotos, e incluso influenciados por una arquitectura determinada.

Normalmente el estilo está también vinculado a un contexto sociocultural del que mana la esencia principal. Como ejemplo ilustrativo, la ciudad india de Jodhpur es conocida como la ciudad azul debido a que en la antigüedad los brahamanes o sacerdotes así pintaban sus casas, y tanto se extendió esa costumbre dentro de la ciudad, que otras castas la imitaron debido a que ahuyentaba el calor y los mosquitos. Vemos la misma costumbre en Marruecos, o incluso una muy similar en nuestro país; casas pintadas completamente de blanco en ciudades de las Islas Canarias, o en Andalucía en donde se aplica cal para ahuyentar el calor.

Hogar pintado del color azul característico en Jodhpur, Estado de Rajastán, India.

Hogar pintado del color azul característico en Jodhpur, Estado de Rajastán, India.

Históricamente, el estilo se asoció a conjuntos y criterios estéticos, reflejo del gusto y la moda de lugares, tiempos y corrientes concretas. El estilo ha tenido cabida desde la vivienda primitiva, pasando por las clásicas Grecia y Roma, hasta en los castillos de los señores feudales medievales. El estilo adquiere una importancia total, especialmente en hogares de clase alta, que eran los que podían permitirse la adquisición y decoración de elementos y espacios al gusto, que suponía un gran coste por su característica artesana ya que todo estaba hecho a mano, e incluso por el exotismo de las piezas traídas de otras fronteras.

Aparte de la decoración de estancias o la arquitectura de sus interiores, son también definitorios de estilo los accesorios o detalles: mantelería, cubertería, vajilla, menaje etc. Esta influencia es clara en accesorios como la cristalería de Duralex, que vivió un boom increíble durante los años 60 y 70, o esas ollas esmaltadas de flores naranjas y rojas que todo el mundo recordará, y que seguramente muchas se hallen sepultadas en el fondo de armario de cocinas de madres y abuelas.

Es cierto que a medida que avanzaban las épocas, los estilos crecieron adaptándose a ellas; en la Inglaterra del XIX se notó un avance inmenso gracias a la colonización y sus influencias, no sólo culturales, sino también estéticas, traídas de países como la India. Pero es la revolución industrial la impulsora de un avance crucial, ya que la fabricación en serie se desarrolló enormemente facilitando y abaratando la producción de diferentes objetos, muebles y accesorios, agilizando así la comercialización masiva y la difusión de diferentes estilos.

Con el avance de los años, los estilos se han fusionado y reinterpretado; se crean nuevos y se entremezclan los unos con los otros, el eclecticismo es tendencia y permite mezclar estilos muy diferentes; la fusión, en decoración como en cocina, está de moda.

En un próximo post veremos un listado de los principales estilos que han estado y están en boga: clásico, zen, shabby o junk, pop, loft, etc.

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